Habitat

rio San Martin - ©:Pedro Guereca/Faunagua

En Bolivia el bufeo se distribuye en los ríos de la cuenca amazónica, en los departamentos de Cochabamba, Santa Cruz, Beni, Pando (mapa). Algunos de los ríos bolivianos en los que se ha registrado la presencia del bufeo son:  Baré, Mamoré, Guayaramerin, Iténez, Paraguá, Machupo, Ichilo, Chimoré, Santa Rosa, Ibare, Siete Islas, Arroyo Mercedes, Mayosos, Matucure, Yacuma, Tijamuchi, Itonoma, Negro, Ipurupurú, Blanco o Baures, San Martín, San Pablo, Negro de Caimanes, Cocharca, Laguna Verdúm, Rogagua, Rogaguado, Matos, Curiraba, Senero, Abuna, Pauserna, Verde, San Luís, San Martín, Sécure, Apere, Rapulo, Yata, Mariquipi y Chapare.

Los bufeos utilizan diferentes tipos de hábitat que se presentan en los complejos sistemas que conforman los ríos, canales, lagunas, y llanuras de inundación. Durante la época seca o de aguas bajas se observan delfines en las bocas de los ríos, canales o bahías, generalmente en lugares donde confluyen las aguas. Este tipo de hábitat es comúnmente utilizado por los delfines para cazar, ya que particularmente en éstas confluencias las corrientes incrementan su fuerza y desorientan a los peces convirtiéndolos en presas fáciles. También se ha observado a los bufeos cerca de las grandes colchas de vegetación o taropes, propias de los ríos de aguas claras de la cuenca amazónica. Aunque no existen estudios específicos al respecto, se presume que este tipo de hábitat es utilizado por la especie con fines de refugio.

Durante época de aguas altas o en época lluviosa cuando el nivel de agua de los ríos incrementa de manera considerable, los bosques ribereños quedan inundados, proporcionando un nuevo tipo de hábitat a Inia boliviensis. Por lo general los delfines se mueven en función del alimento que se encuentre disponible, y en esta época los peces de los cuales la especie se alimenta se internan en los bosques para alimentarse de los frutos que caen de los árboles al agua. Es por esto que el bufeo quien se encuentra particularmente adaptado para realizar este tipo de tretas, se interna en los bosques utilizando su flexible cuerpo para sortear piruetas entre los árboles y poder asediar, perseguir y cazar a los peces que forman parte de su dieta diaria.

rio S. Martin

Lugares donde se pueden observar bufeos en Bolivia

Según los datos preliminares obtenidos en expediciones científicas realizadas el 2007, Bolivia es el país sudamericano con mayor número de delfines de género Inia, además la especie encontrada dentro del territorio boliviano resulta diferente de las demás especies de delfines de río del mundo, lo cual le otorga un valor único para la conservación. Estas características hacen de Bolivia un lugar ideal para la observación de bufeos o “delfines rosados de agua dulce” como parte de la oferta ecoturística dentro de nuestro país.

El departamento del Beni (http://www.amazoniabeni.com.bo) es considerado meramente fluvial por encontrarse irrigado por los ríos de las principales cuencas de Bolivia, característica que hace de éste un lugar recomendado para la observación no sólo de “bufeos” si no también de una gran diversidad de flora y fauna asociada a la amazonía boliviana.

Algunas de las áreas protegidas (http://www.bolivia-industry.com/sia/bolivia/datosgen/Areas.html) de Bolivia, como el Parque Nacional Noel Kempff Mercado (PNNKM), el Parque Departamental y Area Natural de Manejo Integrado Iténez (PD-ANMI ITÉNEZ), el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), o el Parque Nacional Carrasco (PNC), constituyen sitios de vital importancia para la observación y el estudio de los delfines de río en nuestro país, ya que en estos lugares es donde se lleva a cabo la parte de protección de ambientes y ecosistemas donde habita la especie.

Además de la promoción realizada por empresas turísticas (http://www.rutaverdebolivia.com/sp/reina-de-enin.php), existen circuitos que pueden ser elaborados de forma particular, en los cuales se pueden visitar comunidades alejadas en territorios aún no descubiertos por los ojos comerciales, que ofrecen la posibilidad de estar en contacto con la naturaleza virgen de nuestro territorio. Comunidades que se encuentran tanto dentro de áreas protegidas, como fuera de las mismas, son consideradas como joyas aún ocultas, de gran valor para el mundo de la conservación. En estas comunidades se espera promocionar el turismo responsable como una forma de conservación de los recursos naturales, que permita mejorar la calidad de vida de los habitantes de estos lugares tan alejados. Algunas de estas poblaciones son las que se encuentran a lo largo de los ríos con mayor abundancia de delfines de nuestro país, como por ejemplo: Puerto Villarroel en el departamento de Cochabamba, o las comunidades que se encuentran a lo largo de algunos de los ríos dentro del departamento del Beni, como Mateguá, Versalles, Nueva Brema, Buena Vista, Escondido, Piedritas, El Carmen, Tres Esfuerzos, San Borja, Santa Rosa, Bahía La Salud, Cafetal, Puerto Chávez, Baures o Bella Vista son lugares que ofrecen una riqueza única en cuanto a belleza paisajística aún no descubierta, y son lugares donde pueden observarse con gran facilidad los delfines de río Inia boliviensis únicos en el mundo.

Algunas recomendaciones

Los delfines de río son animales curiosos, carismáticos y juguetones, sin embargo para su observación hay que tener en cuenta algunas recomendaciones, ya que al momento de llegar a un grupo con una embarcación, se podría estar cortando ciertos tipos de comportamientos asociados a rituales de apareamiento o alimentación de la especie.

Al llegar a un lugar a observar delfines, preferentemente es encontrar al grupo desde atrás y no cortar de frente con la embarcación. Se debe utilizar de preferencia motores silenciosos que no perturben o alteren el comportamiento de los delfines, sin embargo muchas veces ésta situación ideal es difícil de cumplir, por lo cual se sugiere cortar el motor a aproximadamente 200m del grupo, y acercarse remando. Los delfines irán a su encuentro, ya que son animales bastante curiosos. De igual forma al alejarse es de preferencia hacerlo de manera discreta, y encender el motor al encontrarse lejos del grupo.

Amenazas

Ganaderia

Algunas de las amenazas para los delfines de río a nivel mundial son las actividades realizadas por el desarrollo de las industrias, como por ejemplo la explotación de petróleo en el piedemonte de Colombia y los Llanos de Venezuela; la ganadería extensiva y las proyecciones de expansión de la agricultura industrial, (como la palma de aceite y arroz) aparecen en el horizonte y tanto en Colombia como en Venezuela, estas amenazas tienen un amplio rango de actividades económicas y humanas que si no se manejan apropiadamente podrían afectar grandemente la integridad de esta cuenca binacional.

Entre las amenazas que hay detrás de la destrucción ambiental y de la degradación de la cuenca del Amazonas está la falta de una estructura política que soporte el desarrollo sostenible y la protección de los recursos naturales; además de la inestabilidad política de algunas entidades institucionales y gubernamentales para establecer y reforzar la legislación para la conservación de la naturaleza, y la reducción de la pobreza y la inequidad.

Así mismo, el desarrollo de proyectos de infraestructura (represas y carreteras), la contaminación y la deforestación comprometen seriamente la conservación y mantenimiento de las especies de delfines de río.

En el Orinoco la pesca de palometa (Mylossoma sp.) ha ocasionado conflictos entre las pesquerías y los delfines, pues para capturar esta especie, los pescadores tras haber Pescadorlimpiado las áreas planas que se encuentran cerca al bosque ripario (típico de riberas de ríos y arroyos), y cuando el nivel de las aguas comienza a subir, arrojan maíz al agua durante 5 a 20 días para atraer las palometas en grandes cantidades. Posteriormente, con la ayuda de una vara y anzuelos, los peces son capturados y pueden llegar a extraerse hasta 200 Kg. de palometas; los cuales son comercializados principalmente en Venezuela. Ante esta situación, los delfines se ven atraídos por la gran cantidad de palometas que alcanza a concentrarse en los cebaderos y aprovechan tal abundancia para su alimentación, lo que hace que los delfines no sean muy queridos por parte de los pescadores.

El delfín rosado es también usado en algunos países como carnada para la captura del pez carroñero mota (Calophysus macropterus), consumido en grandes cantidades en el interior del país. Los consumidores no conocen la biología de este pez ni los métodos adecuados usados para su captura.

Por otra parte, la construcción de represas e hidrovías causa la fragmentación del hábitat, generando una amenaza directa para las poblaciones de delfines, pues afecta su distribución y desplazamiento.

Gabriela Tavera - Faunagua